Francesca Russo: una iniciativa para mujeres : un reto de 5K y una lección de vida en Menorca
"La verdadera victoria no es correr más rápido que nadie, sino atreverse a ponerse un dorsal y cruzar la meta."
Francesca Russo es una persona muy presente en las carreras de Menorca organizadas por Elitechip desde unos cuantos años ya. Desde las carreras populares, ultratrails y triatlones, no se limita a ningún reto. Nos ha regalado dos calentamientos fantásticos, tanto en la Cursa Luna Plena como recientemente en la Media Maratón de Menorca, transmitiendo siempre energía, entusiasmo y, sobre todo, unas ganas enormes de contagiar su pasión por el deporte.
Detrás de Francesca está un proyecto, una comunidad y una misión: animar a mujeres de cierta edad a descubrir el deporte, no solo como una herramienta para cuidar su salud, sino también como una forma de recuperar la confianza, fortalecer su autoestima y volver a creer en sí mismas.
Porque sí, pueden. Todas pueden. A veces, simplemente necesitan que alguien les ayude a dar el primer paso.
De no haber corrido nunca a ponerse un dorsal
Con esta filosofía, Francesca ha puesto en marcha un reto de 5K que ha reunido a un grupo de aproximadamente 20 mujeres que, hasta hace apenas unos meses, nunca habían corrido.
Veinte mujeres con diferentes historias, circunstancias y puntos de partida, pero con un objetivo común: correr 5 km. Muy rápidamente, se volvió también un reto competitivo, querían correrles para participar a la Cursa Popular de la Mitja Marató Menorca el 1/11/26.
Al principio, cada paso podía doler, el ritmo podía resultar agobiante y la distancia de cinco kilómetros parecía un mundo. Pero Francesca ha sabido acompañarlas, motivarlas y construir un grupo en el que ninguna se sintiera sola. Entre ellas se han apoyado, han compartido dificultades, celebrado pequeños progresos y, sobre todo, han aprendido a no rendirse.
En ese camino han descubierto una de las grandes lecciones del deporte: el ganador no es siempre quien corre más rápido, sino también quien se atreve a ponerse un dorsal y completar el recorrido.
Porque estas 20 mujeres ya han conseguido algo extraordinario: superar sus propios límites, vencer sus miedos y demostrar que son capaces de hacer algo que hasta hace poco ni siquiera imaginaban.
Han llegado mucho más lejos que quienes nunca se han atrevido a intentarlo.
Además, hay un dato que merece la pena recordar: solo una pequeña parte de la población se atreve a correr y completar una carrera de 5 kilómetros. Ellas ya forman parte de ese grupo. Y esto no es más que el principio.
Un proyecto asociativo
El proyecto de Francesca no pretende quedarse en una carrera ni en un objetivo puntual. Su intención es crear una comunidad de mujeres que encuentren en el deporte un espacio propio, de superación, amistad y crecimiento personal.
El siguiente paso ya está en el horizonte: después del 5K, llegará el trail. Porque cuando una descubre que puede correr cinco kilómetros, empieza a preguntarse hasta dónde más puede llegar.
Las mujeres que quieran sumarse a esta comunidad y conocer los próximos retos pueden hacerlo a través de su Instagram: @soy_byfrancesca. Siempre habrá retos para principiantes, y una evolución para las que se han quedado con ganas de mas.
La iniciativa de Francesca tiene, además, una dimensión solidaria. Su proyecto quiere dar visibilidad y apoyo a Free to Run (@freetorunngo), una asociación que trabaja para facilitar el acceso al deporte y a las actividades al aire libre a mujeres y niñas en contextos donde todavía existen barreras para hacerlo.
Una organización liderada por una Stephanie Case que también es madre y que representa muy bien el espíritu de esta iniciativa: demostrar que las mujeres pueden perseguir sus sueños, superar obstáculos y ocupar su espacio en el deporte y en la sociedad.
Francesca quiere trasladar ese mensaje a su entorno más cercano, a pequeña escala, desde Menorca y a través de las mujeres que está consiguiendo reunir alrededor de sus entrenamientos.
Y quizá ahí esté lo más bonito de todo: no se trata únicamente de enseñar a correr, sino de ayudar a que otras mujeres descubran de lo que son capaces.